Hace unos días un agente inmobiliario con el que he colaborado hace poco, me dio la idea que inspira esta entrada al blog. Me dijo: “…es que da gusto enseñar una vivienda preparada previamente con home staging”.

Por lo que, a los beneficios del home staging conocidos ya por todos, podemos añadir otro: “facilita la tarea de enseñar un piso y, por consiguiente, hace más agradable el trabajo del agente comercial inmobiliario”.

Esta persona me explicaba cómo percibe en la expresión de los que visitan la vivienda el agrado por encontrarse con una casa que huele bien, limpia, ordenada, decorada de forma armoniosa, con la luz adecuada, sin desperfectos…

DESPUÉS: Cocina actual, limpia y luminosa

Al contrario de lo que sucede cuando le toca hacer la visita en viviendas que se ponen a la venta descuidadas, oscuras, llenas de muebles viejos y objetos personales de quienes la habitaron; porque nota cómo el lenguaje corporal transmite las ganas que tienen de salir corriendo de allí.

ANTES: Cocina desfasada

Supongo (poniéndome en su lugar) que, aunque los agentes inmobiliarios no sean responsables del estado de las viviendas, pasarán un poquito de vergüenza ajena enseñando algunas.

DESPUÉS: Dormitorio acogedor y luminoso

ANTES: Dormitorio antes

Así que me alegra mucho dedicarme a esta profesión de decoradora home stager. Primero, porque me encanta lo que hago y, segundo, porque el home staging además de cumplir su objetivo principal (optimizar la venta y el alquiler de inmuebles), hace más fácil y agradable el trabajo a los agentes inmobiliarios. Sin olvidar, por último y en tercer lugar, al comprador que, aunque no se decida por esa vivienda, ha disfrutado de una visita agradable.